El paso de Nuestra Señora de la Luz en su Soledad, imagen anónima del siglo XVII y llevado por 24 estantes, presenta a la Virgen en el silencio posterior al entierro de Cristo, momento que la tradición vincula a los relatos finales de la Pasión, especialmente Juan 19,38-42, cuando Jesús es depositado en el sepulcro.
La talla, de impronta barroca temprana, muestra un dolor contenido: rostro sereno, mirada baja y un porte que mezcla desamparo y confianza.
Su advocación subraya que, incluso en la soledad, María sostiene la esperanza.
Es una presencia íntima y luminosa en la procesión del Sábado Santo murciano.
Estampas que guardan siglos de fe, arte y devoción. En nuestra tienda encontrarás el álbum oficial y sobres con estampas para empezar o completar tu colección.
El paso de Nuestra Señora de la Luz en su Soledad, imagen anónima del siglo XVII y llevado por 24 estantes, presenta a la Virgen en el silencio posterior al entierro de Cristo, momento que la tradición vincula a los relatos finales de la Pasión, especialmente Juan 19,38-42, cuando Jesús es depositado en el sepulcro.
La talla, de impronta barroca temprana, muestra un dolor contenido: rostro sereno, mirada baja y un porte que mezcla desamparo y confianza.
Su advocación subraya que, incluso en la soledad, María sostiene la esperanza.
Es una presencia íntima y luminosa en la procesión del Sábado Santo murciano.